Spam telefónico
El spam telefónico se trata de un lamentable caso cuando las campañas de telemarketings llegan a convertirse en un fastidio. Usando llamadas telefónicas VoIP mediante Skype por ejemplo, algunas empresas aprovechan para promocionar productos y servicios sin solicitar autorización de la persona contactada. Aparte de las fastidiosas insistencias de algunos vendedores independientes que por encargo de las empresas realizan llamadas estructurales (es decir, cada cierto tiempo una persona se turna con otra para tratar de “agarrar” a un potencial comprador), el spam telefónico fácilmente puede ser considerado acoso virtual o acoso electronico. Algunas leyes desafortunadamente no son claras a este respecto, y exigen que se deben sólo presentar pruebas de acusación en esta materia cuando el caso se trata efectivamente de un acoso que dañe la integridad moral y psicológica de una persona afectada sin importar su edad. Un spam telefónico, en perspectiva, tiene además las siguientes características que la hacen una de las experiencias más ingratas, y por ende desagradables, en la Internet:

* Una cosntante aparición de correos electrónicos adyacentes que pueden ir directo al e-mail de la persona fichada junto con las consabidas llamadas. La víctima de turno (y se perdonará la referencia), tiene que, además de soportar la llamada en sí, ver cómo su buzón o bandeja de entrada se va llenando con mensajes de las misma compañía que le está haciendo la fono visita.
* Aparición de banners de la misma compañía dentro del proceso de llamada. En este caso, el proceso va dirigido exclusivamente a apuntalar los posibles encargos o intereses del navegante, que pueden ir desde una fórmula efectiva para reducir de peso hasta la compra de cualquier adminículo que en el momento resulta inoficioso.
* La utilización de códigos de área que están señalados por la empresa que sabe a dónde se dirigen las llamadas y con lo que se puede medir el nivel de atención del público al que se “informa” (molesta) sobremanera. Esto lo puede comprobar la víctima de turno al mirar el código de la llamada atendiendo a los tres primeros números, y así mismo él o ella pueden comprobar desde dónde se realizan estos telemarketings.
L
a comprobación del spam telefónico por llamadas VoIp es pues muy fácil de identificar, y se nutre de redes que están especialiadas en la captación de direcciones electrónicas cuyas listas son incluso vendidas a centros de datos que están dispuestos a revender esta información que saben que para muchas empresas es vital.
